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La piel (I)


La piel: Tipos y cuidados según la edad

La piel es un órgano altamente complejo y fundamental para el funcionamiento de nuestro organismo, es por ello, por lo que la debemos cuidar y proteger.

Está compuesta por tres capas, cada una de ellas tiene una función, lo que hará que entendamos mejor el por qué de los distintos tipos de piel y lo que las diferencia.

La primera capa que nos encontramos, la más superficial, es la epidermis, formada por varias capas. En ella se forman las células epiteliales que según van madurando, van subiendo hacia el exterior, este es el proceso de regeneración de la piel que dura aproximadamente 28 días, si bien, la piel madura tiene un tiempo superior de regeneración. Según el tipo de piel, esta capa está más o menos engrosada. Es importante señalar que la epidermis carece de vascularización.

La segunda capa, según profundizamos en la piel, es la dermis, constituida por un tejido conjuntivo elástico y fibroso, es por tanto la que nos aporta firmeza y elasticidad a nuestra piel. En la dermis podemos encontrar terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos, fibroblastos, glándulas sebáceas, sudoríparas, etc. En esta capa se produce la formación de colágeno y elastina.

La tercera capa y la más profunda, es la hipodermis, formada por un tejido adiposo. En ella se encuentran los adipositos, células encargadas de almacenar grasa que nos servirá de reserva energética para el organismo.

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Debemos mencionar que cubriendo a la epidermis, tenemos el manto hidrolipídico, es una película que recubre la piel grasa, sirve como protección y evita la deshidratación.

La piel es el órgano de mayor tamaño en la especie humana, cumpliendo numerosas funciones, entre otras:

  • Protegernos frente a diversos agentes externos como sustancias químicas y microorganismos.
  • Es una barrera selectiva para la temperatura y la radiación solar.
  • Permite recibir información desde el exterior
  • Informa de posibles enfermedades que haya en el interior de nuestro cuerpo y que pueden manifestarse en nuestra piel, como es el caso de la ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas debida a un aumento de la bilirrubina).

Por todas estas funciones resulta un órgano muy importante en nuestra salud y debemos de conocer nuestra piel para cuidarla, tratarla y así prevenir posibles enfermedades, además de conseguir una mejor belleza exterior. El tipo de piel de cada persona es diferente ya que todos tenemos distintos grados de hidratación, elasticidad, secreción sebácea y grosor.

Comúnmente la piel se ha identificado como la carta de presentación del ser humano. La contaminación atmosférica, una mala alimentación, el tabaquismo o las temperaturas ambientales extremas suelen ser enemigos de una piel radiante y fresca.

Según los dermatólogos, la mejor manera de cuidar nuestra piel es conociéndola a fondo, ya que los productos y tratamientos varían dependiendo del tipo de piel que tengamos.Es importante antes de hacerse cualquier tratamiento, al igual antes de usar cualquier maquillaje o crema, conocer cual es el tipo de piel que tenemos para estar seguros de usar un buen producto, y saber que este no afectara a nuestra piel.

lapiel05Básicamente las pieles se dividen en 5 tipos según su estado más visible: normal, seca, grasa, sensible y mixta. Cada tipo tiene una característica diferente por lo que deben de tener un tratamiento diferente en cada caso.

Las pieles normales

Este tipo de piel lo tienen pocas personas, es el rostro “perfecto”. La textura de la piel es regular, suave al tacto, hidratada (correcto equilibrio entre agua y grasa), de aspecto rosado y uniforme, elástica, fina, sin arrugas, no tiene brillos, los poros deben ser pequeños y cerrados, rara vez presenta erupciones, granos, rojeces o imperfecciones.

Cabe destacar que con los cambios naturales que tiene el organismo, el paso de los años o diversos factores ambientales, puede llegar a transformar la piel. Por ello se recomienda que sea cuidada y tratada para que siga en su estado normal.

La tonacidad y la dilatación producida por el agua dan al rostro armonía al contorno.

Tratamiento: Limpieza con leche limpiadora y tónico, o bien, alternando con un gel limpiador.

Hidratación: Lo importante es seguir una rutina suave de cuidado facial, aplicando un buen limpiador facial todos los días; de día y de noche. Se recomienda el uso de crema hidratante durante el día, sin que sobrecargue la piel, por la noche, aplicar aceite de rosa mosqueta y una vez absorbido, usar una crema suave para nutrir la piel.

Para hidratar la piel se recomienda utilizar un gel que contenga vitaminas A, C, E y extracto de aloe vera.

Cuidados extras:

  • Limpieza de la piel: Para limpiar este tipo de piel, se recomienda utilizar un limpiador facial sin jabón, porque son más suaves, después se aplica el tónico para ayudar a calmar  la piel y cerrar los poros.
  • Cada 7 o 10 días se aconseja usar un exfoliante.
  • Una vez al mes se usará una mascarilla facial anti-edad.
  • Cuando se tiene la piel madura se recomienda utilizar cremas anti-arrugas.

 Maquillaje: Este tipo de piel admite cualquier tipo de maquillaje.

Las pieles secas

Da la sensación de ser una piel que siempre está tensa y rígida, especialmente después del ducharse o tras el afeitado. Carece de hidratación, lo que provoca es que sus poros estén cerrados y no reciba agua, llevando a irritaciones e incluso a agrietarse. Generalmente sus poros son finos, luciendo un tanto opaca. Aparentemente parece una piel envejecida y apagada, la epidermis seca envejece con mayor rapidez, estando las arrugas de expresión más acentudadas.

lapiel04Síntomas de un cutis seco son: eczemas, parches, resequedad o tirantez, entre otros. Estos síntomas ocurren cuando el rostro no está lo suficientemente humedecido, caso que es muy común pieles maduras.

Tratamiento: Usar un limpiador facial que no seque demasiado la piel, un exfoliante sólo una vez a la semana para eliminar las células muertas (pero no lo uses demasiado tiempo ni te masajees muy fuerte), evita espumas de afeitar y jabones que sequen la piel. La limpieza tiene que ser constante pero con productos que aporten a la piel frescura y jugosidad para recuperar la elasticidad como son la leche limpiadora y el tónico manzanilla o leche limpiadora con agua de rosas.

La piel seca requiere hidratantes poderosos pero de textura leve, como gel-crema o crema. Por último, las pieles secas son más propensas a las arrugas, por eso no hay que descuidar la hidratación.

También es interesante usar de día y de noche aceite de rosa mosqueta y una o dos veces al mes una mascarilla facial antiedad.

Hidratación: Lo mejor es usar una buena crema hidratante dos veces al día. La  crema hidratante con aloe, nuez de macadamia, con coenzima Q-10 o con jalea real y vitamina E, son las más recomendables.

Cuidados extras:

  • Prevenir la deshidratación es un factor fundamental y más si pasas mucho tiempo bajo el aire acondicionado, por ello te recomendamos beber mucha agua para estar bien hidratado.
  • Usa un factor de protección de al menos 15 cuando salgas a la calle.
  • Evitar el uso de jabones que aumenten la resequedad en la piel.
  • Para prevenir las arrugas, se debe incluir en la rutina diaria el uso de productos nutritivos y tensores.

Maquillaje: Si no escoges los productos adecuados, una piel seca puede convertirse en tu peor pesadilla en el momento de maquillarte. El secreto es hidratar, hidratar y seguir hidratando.

Se han de buscar cosméticos que proporcionen humedad, por ejemplo, bases líquidas, sombras en crema, etc. Los pre-bases suavizan y sellan la humedad en la piel. Componentes hidratantes por naturaleza son por ejemplo el té verde o la glicerina, aportando alivio a las pieles secas.

Se aconseja aplicar el maquillaje con brochas y manteniendo una constante rutina de humectación. Esa será la clave para tener un cutis envidiable.

Los desmaquilladores deben ser hidratantes y calmantes.

Las pieles grasas

Se caracteriza porque la producción de glándulas sebáceas es mayor, lo que significa que se forma una capa oleosa en la piel dándole el aspecto graso. El rostro luce brillante, especialmente en horas de tarde y en la zona T (frente, nariz y barbilla), es propensa a poros abiertos, puntos negros, rojeces y acné. Tiene una textura irregular y está aparentemente sucia. Este tipo de piel es muy común en la adolescencia.

Al producir exceso de grasa las glándulas sebáceas, hace que los poros se tapen con facilidad. Este tipo de piel tiene una ventaja, su envejecimiento es más lento, aunque siempre se ha de tener en cuenta que la piel necesita hidratación e higiene.

Dentro de las pieles grasas hay que diferenciar tres tipos:

  • Piel grasa seborreica, produce el acné y espinillas.
  • Piel grasa deshidratada.
  • Piel grasa asfíctica (asfixiada), que se origina por la utilización errónea de productos cosméticos.

Tratamiento: Es importantísimo limpiar y controlar la grasa. Se ha de usar un tónico todas las noches y gel limpiador por las mañanas según necesidad, también se puede usar un exfoliante 2 o 3 veces en semana, como ya hemos comentado anteriormente.

lapiel07Hidratación: Para hidratar, evite los productos cremosos o grasos, opta por hidratantes en forma de gel o crema con filtro solar y también por productos a base de vitamina A, C y E en extractos vegetales (Aloe Vera).Se recomienda que, para el tratamiento antiarrugas, se utilicen productos en forma de gel.

Cuidados extras:

  • Exfoliar la piel como agente de control, evitando la utilización de productos con fórmulas aceitosas. Limpiar con dermo-limpiador libre de grasa y jabón.
  • La limpieza de la piel debe realizarse de 2 a 3 veces al día con limpiadores libres de grasa y de jabón, en cualquier presentación. Ademas evite lavar el rostro en exceso, pues podría aumentar la grasa en la piel.
  • Para hidratar utilice productos en gel o crema con filtro solar y que contengan extractos vegetales.
  • La exfoliación y el uso de mascarillas purificantes son excelentes agentes de control. No es conveniente utilizar productos con fórmulas aceitosas.
  • Hay que mantener la piel lo más limpia posible usando un buen limpiador facial dos veces al día y un exfoliante dos o tres veces a la semana. Es importante que la crema hidratante que uses no tenga aceites y que elimine los brillos (mate).
  • Evita los jabones y productos que estimulen la aparición de grasa o que humedezcan la piel fácilmente. Los jabones harán que la capa de protección de la piel desaparezca y solo agravará el problema de la grasa.

Maquillaje: Tener este tipo de piel es más ventajoso de lo que parece gracias al sebo, el maquillaje nunca se verá “apagado”; sin embargo, para obtener un look perfecto, necesitas algunos trucos.

Pre-bases: Bien sea para el rostro, ojos o labios, los primeros ayudan a matizar la grasa de tu rostro y a hacer más duradero el maquillaje.

Asegúrate de mantener una excelente higiene en brochas y cosméticos. Las bacterias suelen acumularse aun más en pieles grasas.

Las pieles sensibles

Es un tipo de piel muy frecuente en la actualidad, también se la llama piel intolerante o atópica. Es muy fácil de reconocer ya que, por lo general, se irrita por diversos factores: cambios bruscos de temperatura, nuevos productos, alimentos, cosmética, alergias, exposición al sol, medicamentos, etc. Suele presentar sarpullidos, picores, rojeces o erupciones constantemente. Por todo ello, es una piel que se debe tratar adecuadamente debido a su gran sensibilidad y fácil deterioro.

Otras características que se pueden apreciar en este tipo de piel, es que no tiene apenas brillo, es áspera al tacto y reacciona con mucha facilidad ante agentes internos (estrés, nerviosismo, …) o externos.

¿Cómo identificarlo?

A diferencia de los otros tipos de piel, un cutis sensible requiere de cuidado extremo. Debes reconocer los ingredientes que pueden causarte reacción y “aprender a leer las etiquetas”. Los cosméticos orgánicos o naturales serán una apuesta segura para mantener tú piel en perfecto estado, además de maquillaje sin fragancia, eso sí, debes evitar los parabenos, colorantes y conservantes no naturales. Recuerda que todo lo que uses, desde cremas, lociones, maquillaje, debe ser hipo-alergénico y no comedogénicos (produce acné o brotes en la piel).

Tratamiento: Mantener la piel lo más cómoda y elástica posible. Usar una leche limpiadora y un tónico de manzanilla quien ayudará a mantener la piel equilibrada.

Hidratación: Usar una crema facial con jalea real y vitamina E o bien, una crema hipoalergénica.

Cuidados extras:

  • Evita todos los productos que contengan alcohol o productos químicos abrasivos.
  • Evita el jabón y usa siempre productos especiales para piel sensible.
  • Protege tu piel siempre contra el sol aún estando en climas fríos.
  • Prueba siempre los productos que te vayas a comprar en la parte posterior de la muñeca antes de usarlos en la cara.
  • Es bueno usar tanto de día como de noche usar aceite de rosa mosqueta y cuando la piel esté “más alterada”, hacer lavados con infusión fría de manzanilla amarga 2 o 3 veces al día.

Maquillaje: Lo mejor es maquillarse lo mínimo, optando por looks naturales, texturas suaves o cremosas y versiones minerales (en polvo) de bases y sombras.

Las pieles mixtas

Es la unión de dos o más tipos de piel. Expertos coinciden en que puede presentarse en medio de cambios hormonales, durante el embarazo o en el desarrollo. Una de sus principales características es la llamada zona T con brillo en el entrecejo, nariz y barbilla, siendo las zonas secas normalmente las mejillas y el cuello.

Tratamiento: Se recomienda el uso de productos para piel oleosa a la hora de la limpieza, con productos astringentes y de limpieza profunda. Para realizar la limpieza se deben elegir geles o lociones que se usen con agua pero que no contengan jabón.

Es fundamental mantener la limpieza constante, leche limpiadora y tónico es ideal para la tendencia a seca, y si tienes tendencia grasa, usar sólo tónico. En ambos casos, usar exfoliante por las mañanas o medio día, una o dos veces a la semana.

Una vez al mes se aconseja una mascarilla facial. Si existen manchas en la piel sustituir la crema hidratante por protección solar.

Hidratación: Se aconseja gel de aloe vera con retinol o aceite de rosa mosqueta. Las cremas hidratantes no  deben aportar grasa, utilizándose de día y de noche. Si la tendencia de tú piel es a seca, lo mejor es usar una crema hidro-nutritiva con coenzima Q-10.

Cuidados extras:

  • Los productos hipo-alergénicos son muy agradables al rostro, evitando irritaciones o granitos.
  • Tener a mano papelitos de arroz  te ayudarán a absorber el exceso de grasa.
  • Para protegerse del sol usar productos para pieles normales o sensibles.
  • Recuerda que mezclar excesivamente productos para distintos tipos de piel puede ocasionar reacciones secundarias.
  • Ten cuidado de no usar productos demasiado abrasivos y que sequen demasiado tu piel ni tampoco demasiado grasos, ya que agravarán el problema.
  • Maquillaje: Has de tener paciencia con este tipo de piel, ya que hay que tener en cuenta los consejos de la piel seca, grasa o sensible, así conseguirás adaptarlas a tu rutina. Necesitarás texturas y componentes diferentes en algunas áreas de tu piel.

 Cuidado de la piel según tu edad

Desde la adolescencia, muchas mujeres se esfuerzan en lograr el rostro perfecto. Lo importante es reconocer las necesidades de tu piel a medida que vayas pasando por cada etapa de la vida. Recuerda, un cutis impecable no es aquel que lleva el maquillaje, sino que es el que luce nutrido y suave sin una gota de color.

lapiel03A los 20

Tú piel aún retiene la humedad natural, por ello es más propensa al acné y espinillas a pesar de presentar un rostro seco, sensible, normal o mixto. La clave es la prevención. Hidrata tu cutis varias veces al día, mantén hábitos saludables y se rigurosa. A partir de los 25 puedes comenzar a utilizar tratamientos específicos como cremas de ojos o sueros abrillantadores.

A los 30

Hay estudios que indican que puedes estar en la etapa más estresante, afectando al rostro y la piel, en general. La clave es combatir los primeros signos de la edad. Como dicen, más vale prevenir que curar, por ello te aconsejamos que empieces por buscar productos anti-edad, llenos de vitaminas y antioxidantes.

A los 40

A esta edad es probable que las hormonas comiencen a “hacer de las suyas”. Ya la piel no se recupera con tanta facilidad. La clave, la humedad. Puedes optar a cremas más densas o sueros hidratantes, siempre que no se reseque tú rostro.

A partir de los 50

Además de las arrugas o patas de gallo, tu rostro puede cambiar de forma gracias a la falta de firmeza en los tejidos. La clave es reafirmar. Hay que tratar de devolver la elasticidad a tu piel con constancia con cremas o lociones para pieles maduras, acompañadas de un protector solar en el cara.

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